¿Dudas si has tenido un ataque de ansiedad?

 

Qué es un ataque de ansiedad

Los ataques de pánico o crisis de ansiedad aunque no son graves para la salud, provoca una situación de pánico con unos síntomas parecidos a los de un infarto, hasta el punto que puede confundirse con él.

Son períodos de tiempo en los que se padece, de una manera repentina, temporal y aislada; un miedo, temor o malestar intensos.

Ocurre de forma instantánea, sin previo aviso, y alcanza su máxima intensidad en cuestión de muy pocos minutos, pudiendo prolongarse durante unos pocos más.

Los ataques de pánico pueden suceder en cualquier momento o lugar sin previo aviso.

Síntomas de una crisis de ansiedad

Los síntomas pueden variar en cada persona, pero se considera que se ha producido una crisis de ansiedad cuando se producen cuatro o más de los siguientes síntomas:  

  • Palpitaciones o elevación de la frecuencia cardiaca (taquicardia).
  • Sensación de ahogo, con respiración rápida.
  • Opresión en el pecho.
  • Miedo o pánico. Literalmente, sentirse a morir.
  • Sudoración o escalofríos.
  • Temblores.
  • Náuseas o molestias abdominales.
  • Mareo o incluso desmayo.
  • Sensación de irrealidad.
  • Sensación de entumecimiento u hormigueo. 

 

Qué hacer si tienes un ataque de ansiedad

En esos momentos que el pánico se apodera de ti lo que puedes hacer es poner tu atención en la respiración.

Haz respiraciones profundas y lo más lentas que puedas. 

El hecho de que respires de forma acelerada, provoca que el organismo se estrese más aún y eso empeorará tu sensación de malestar.

Hacer que tu respiración disminuya de ritmo y aumente la cantidad de oxígeno que inhalas, hará que te vayas sintiendo más relajada.

Si te fijas, cuando estás estresada, la respiración es corta y rápida. En cambio, los bebés hacen respiraciones profundas.

Puedes ir practicando en distintos momentos del día: cuando estás en el tren o en el sofá viendo la tele. Observa cómo es tu respiración y entrénate para que poco a poco, se convierta en tu forma natural de respirar.

Haz que el aire llegue hasta el abdomen y no solo hasta los pulmones. Y puedes contar del 1 al 6 mientras inhalas y lo mismo otra vez cuando expulsas el aire. Esto te ayudará a respirar de forma pausada.

La forma en que respiras está íntimamente ligada a cómo te sientes. A mayor respiración abdominal, más tranquila te sentirás.  

 

 Y si quieres saber cómo de puedo ayudar a vivir sin ansiedad, clica aquí.

 

 

Ella ya vive Relajada 

“Trabajar contigo me ha ayudado mucho en quitarme muchos miedos. Llevaba una mochila muy cargada y gracia a tu método he podido liberarme y sacar esos miedos… Entenderlos y superarlos. Aconsejo a todo el mundo que sienta ansiedad, miedos o cualquier fobia a que haga este método porque funciona y te hace la vida mejor y feliz.

Ahora ya no me da miedo caminar donde hay mucha gente, antes me angustiaba la idea de hacerlo. Y también puedo coger el tren que también me daba angustia.”

Maite (Canet de Mar-Barcelona) 

 

¿Quieres disfrutar sin miedos? 

 

¿Deseas eliminar algún miedo? 

 

¿Tú también quieres vivir Relajada? 

Entonces, te invito a que rellenes el siguiente formulario para solicitar una sesión de valoración gratuita donde podrás explicarme cuál es tu situación en este momento, a qué retos estás haciendo frente, qué es lo que te gustaría conseguir y vemos si lo que yo hago te puede ser de ayuda.

 

 

¡Gracias por compartirlo!
×

¡Hola!

Haz clic en la foto para enviarme un mensaje de Whatsapp o mándame un email a esther@coachingexcellence.es

× ¿Cómo puedo ayudarte?
UA-113000173-1