¿Te has propuesto conseguir algo y no lo logras? 

  • Tener pareja
  • Adelgazar
  • Hacer deporte
  • Cambiar de trabajo
  • Estudiar para las oposiciones
  • Iniciar un negocio
  •  

¿Te lo has propuesto una y otra vez y no lo consigues por más que lo intentas? 

¿Te salen mil obstáculos cada vez que tienes intención de ir en la dirección que te has propuesto? 

 

 

No basta con querer 

 A veces no es suficiente con proponerte algo, para conseguirlo. ¿Te habías dado cuenta? 

Y, entonces, ¿qué crees que está ocurriendo?   

Si todo fuera tan fácil como pensar, proponértelo y actuar; ya habrías conseguido todo lo que te has propuesto en la vida.  

Y, si te lo has propuesto, deseas conseguirlo, tienes claro que es algo que quieres y deseas con todas tus fuerzas… Entonces, ¿qué te está impidiendo conseguirlo? 

Es posible que ante esta pregunta te vengan a la mente cosas como:  

  • Ahora no puedo.
  • No es un buen momento.
  • Lo haré cuando acabe la carrera, cuando me jubile… 
  • No tengo dinero (y quizás te lo estás gastando en otras cosas como irte de vacaciones).
  • No tengo tiempo.
  • No tengo ganas. 

Y esto no son más que argumentos, razones que tu mente necesita para convencerte de que no puedes hacer otra cosa. Porque, ¿qué ocurriría si pensaras “quiero conseguir esto” y vieras que no estás haciendo nada para conseguirlo? Que probablemente, te sentirías mal por ello, porque la responsabilidad de no conseguirlo recaería sobre ti.   


Test de Ansiedad 

 Te convences a ti misma 

Entonces, ante esa situación, si te convences a ti misma de que no lo consigues porque hay razones que te lo impiden, hay una parte de ti que se queda tranquila consigo misma, porque es como si te dijeras “no lo consigo, pero es a causa de esto otro (no es mi responsabilidad)”.  

Y la realidad es que delante de ciertas cosas que quieres conseguir o que crees que quieres conseguir, hay una parte de ti que en realidad no lo desea, o tiene miedo, o se siente insegura, o teme algo… y es esa parte la que te está impidiendo que lo consigas, es esa parte la que está buscando argumentos razonables, lógicos, coherentes… Para que la “otra” parte de ti, se quede tranquila consigo misma por no conseguirlo.   

 

Interpretas que “ese” no es el camino 

Y al sentir ese miedo, esa ansiedad, esa inseguridad… Puedes tomarlo o interpretarlo como que “ese” no es el camino, no es un buen objetivo, mejor lo dejo para más tarde, ahora no es un buen momento…  

Y en esa situación, si te pregunto “¿de qué tienes miedo?” es muy probable que no sepas por qué tienes miedo. Simplemente tienes miedo y escuchas ese miedo como si fuera un indicativo de que “ese” no es el camino a seguir, porque te da miedo. 

Y la verdad es que huyes de sentir un miedo que no sabes por qué lo sientes, como si ese miedo fuera indicador que “eso” no es algo bueno para ti. Y por no sentir ese miedo, decides dejar de seguir ese camino, aunque inicialmente es el que tú decidiste que querías seguir, hasta que apareció el miedo.  

Y así, es como una y otra vez, te propones conseguir algo que no consigues, por un miedo a algo que no sabes qué es. Piensas que es miedo a lo desconocido, quizás. Pero tampoco estás segura de si es por eso. Simplemente sientes miedo y entonces decides que ese no es el camino, aunque ese era el que te habías marcado de inicio.  

Lo que sientes, aún sin saber por qué lo sientes, puede ser lo que decida lo que haces. Porque el miedo, puede ser más fuerte que lo que piensas. Y si lo que sientes es un impedimento para conseguir lo que te has propuesto, entonces lo que sientes decidirá por ti.  

 

La solución 

Hay una solución. 

Y esta es disolver ese miedo que sientes.  

Sé que esto no es algo que vayas a poder hacer sola. Porque el miedo que sientes tiene unas causas, aunque esas causas sean provocadas por algo que te pasó en el pasado o por un miedo de algo del futuro. 

Pero la realidad es que esos miedos están condicionando tu vida en el presente. 

Los miedos no se pueden controlar con el pensamiento, no tienen fuerza suficiente. Las emociones son más fuertes cuando se desbordan, que los pensamientos. 

Y aunque quizás sola no seas capaz de hacer algo con ese miedo, tienes la posibilidad de conseguir superarlo con ayuda. 

Hay personas que se niegan a que les ayuden en este sentido porque creen que deberían conseguirlo solas y seguramente no piensan lo mismo cuando se les estropea la lavadora. Pero esta es otra forma oculta de boicotear su propósito. 

Los miedos no son realidades, aunque al sentirlos lo parezca.  

Una vez disuelto el miedo, la realidad que percibirás cambiará, será distinta y sin ellos te sentirás libre para hacer aquello que deseas, te sentirás bien por haber conseguido aquello que te habías propuesto, serás feliz por haber cumplido con aquello que te habías propuesto.  

Ella lo Consiguió 

“Mi nombre es Isabel, y por circunstancias personales, me encontraba en una situación de bloqueo general y apatía total.

Tenía un gran proyecto, pero no me veía capaz de ponerlo en marcha, estaba claro que necesitaba ayuda, pero no sabía a quién debía dirigirme. Por una amiga tuve conocimiento del trabajo de Esther y de su método Wingwave , pues a ella le había funcionado muy bien, así que no dude en ponerme en contacto con ella.

Después de algunas sesiones de trabajo empecé a ver con claridad lo que quería hacer y cómo actuar para llevar a cabo mi proyecto, mi bloqueo había desaparecido y volvía a ser la persona creativa de antes.

Hoy en día me encuentro bien y mi proyecto está a punto de ser un éxito. Gracias Esther, sin duda volvería a repetir contigo.”

Isabel

¿Tú también quieres Conseguirlo?

Si quieres que te ayude a conseguir aquello que te has propuesto, te invito a que solicites una sesión de valoración gratuita conmigo.

 

¡Gracias por compartirlo!
UA-113000173-1