¿Tienes ansiedad sin estar en una situación real de peligro?

Es decir, no te están atracando a punta de pistola, no te sigue un león por la calle Aragón, ni tampoco ha entrado un gorila en tu casa.

 

 

¿Por qué tienes ansiedad entonces?

Ni idea, ¿no? 

Tranquila/o, es normal. 

Sobre todo si tienes en cuenta que el 95% de todo lo que captan tus 5 sentidos durante toda tu vida, lo hacen sin que tú seas consciente.

 

 

¿Qué ocurre cuando tienes ansiedad y no hay un peligro real al que hacer frente?

Es decir que no te persigue un león, un ladrón o estás al borde de un precipicio a punto de caer. 

Pues que el cerebro, de forma inconsciente, sí que percibe que hay un peligro.

 Y es que el cerebro no reacciona con ansiedad o miedo a la realidad o a lo que a nosotros nos parece lógico y coherente tener ansiedad, sino a lo que él interpreta de esa realidad. 


Test de Ansiedad 

 

 

¿Qué quiere decir esto?

Pues que cuando tienes ansiedad sin motivo aparente, como puede ser al:

  • Conducir un coche.
  • Ir a lugares donde hay mucha gente. 

Y no hay un motivo real por el que tener ansiedad (es decir no has tenido un accidente y no estás en mitad de un tiroteo), el cerebro interpreta que sí hay algo peligroso en esa situación, aunque tú no tengas ni idea de qué es. 

Cuesta creerlo, ¿verdad? Pues así es. 

Entonces, el cerebro no está reaccionando con ansiedad a la realidad, sino que está reaccionando con ansiedad a lo que él interpreta de esa realidad.

 

 

El cerebro reacciona a lo que interpreta

Por alguna razón, siguiendo el ejemplo de conducir, interpreta que conducir un coche o conducirlo por autopista es peligroso. 

Es posible que no seas consciente de cuál es esa razón, de hecho es más que probable, dado que el 95% de la información que capta tu cerebro a través de tus sentidos, lo hace sin que tú seas consciente. 

Sólo eres consciente del 5% de todo lo que ves, oyes, hueles, saboreas y tocas.

 

 

Casi todo el día en piloto automático

Piensa en la cantidad de cosas que haces al cabo del día en “piloto automático”. 

Prácticamente, sólo cuando aprendes algo nuevo, pones conciencia en ello. 

Entonces, volviendo al ejemplo del coche y de conducir. 

El cerebro por algún motivo interpreta que es peligroso conducir o lo es hacerlo por autopista o en unas circunstancias determinadas, como lloviendo o de noche.

 

 

El cerebro aprende de la experiencia

¿Cuántas veces tienes que poner los dedos en un enchufe para aprender que es peligroso hacerlo? 

Imagino que tu respuesta habrá sido “una”, ¿verdad? 

Entonces, ¿qué te hace pensar que con el resto de experiencias que vives es distinto? 

El cerebro aprende de las experiencias que vives, las archiva y las asocia a una emoción. 

Para cada nueva experiencia que afrontas, tu cerebro coteja o compara esa situación con la base de datos de experiencias previas que has vivido.

 

 

El cerebro asocia situaciones

Y si encuentra una experiencia previa que él relaciona, asocia o le recuerda a esa y que asoció a una emoción estresante como la ansiedad o el miedo; entonces hace saltar todas las alarmas en señal de peligro. 

Da igual si a ti te parece que no tiene nada que ver una cosa con la otra, él asocia por lo que le “resuena” parecido. 

Sentirte atrapado en un túnel te puede parecer que no tiene nada que ver con sentirte atrapado en tu matrimonio, ¿verdad? 

Pues al cerebro le pueden parecen experiencias similares y hacer que reacciones con ansiedad al entrar en un túnel.

 

 

Te avisa del peligro

Cuando detecta una situación que le recuerda a esa que estás viviendo o que le parece muy similar y de la que quedó registrada un rastro de estrés que no se digirió, como puede ser por ejemplo de miedo, ansiedad, etc. 

Entonces el cerebro hace saltar las alarmas y es cuando empiezas a sentirte nerviosa/o y ansiosa/o. 

¡Sus intenciones son buenas! 

Quiere avisarte de que esa situación es peligrosa, porque así lo cree, porque la está asociando o relacionando con una o varias experiencias previas de las que quizás ni te acuerdas o ni piensas que puedan tener relación con la ansiedad que sientes. 

Pero él sí (tiene el 100% de la información, tú sólo un 5%). 

Y tú, quizás pienses que no tiene sentido, porque tú sabes que aquel accidente o incidente que tuviste con el coche no tiene por qué repetirse. 

Pero el cerebro “grabó” esa experiencia en tu memoria como una experiencia peligrosa, para que la próxima vez que te encuentres en una situación similar puedas ponerte a salvo rápidamente.

 

 

Borrar el estrés

Por eso, mientras el cerebro relacione esa experiencia a esa o esas otras, tú seguirás sintiendo ansiedad o estrés. 

Recuerda, sólo quiere protegerte. 

Cuando esto pasa hay que hacer que el cerebro “borre” ese rastro de estrés.

 Para que la próxima vez que te encuentres en esa situación y coteje la base de datos ya no haga saltar las alarmas de nuevo.  

 

 

Ella ya vive Relajada

“Cuando tienes 21 años recién cumplidos y no sabes qué te pasa, tienes una sensación rara constantemente, como si no fueras tú misma y al final te dicen que es ansiedad .

No salir ni a tomar un café, encerrarte y ponerte a llorar y preguntarte por qué te tiene que pasar esto a ti. Después de probar varias vías para mejorarla, di con Esther y en tres sesiones noté una gran mejoría.

Antes de conocerla, era muy desconfiada de estos ‘métodos’ que en pocas sesiones te ‘curan’, pero a día de hoy, aconsejo a todo el mundo que tenga estos problemas a ir a ver a Esther. Seguro que os ayudará!”

Ana (Girona)

 

¿Tienes ansiedad y quieres dejar de sentirte angustiada?

¿Hay una situación o algo que te da miedo y quieres que deje de dártelo?

¿Tú también quieres vivir Relajada?

 

Si has contestado “sí”, entonces te invito a que solicites una sesión de valoración gratuita en la que podrás explicarme cuál es tu situación en este momento, qué deseas conseguir, qué te lo está impidiendo y vemos si lo que yo hago te puede ser de ayuda. 

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